Más allá de los Senderos

            Durante mucho tiempo he recibido mails y mensajes de personas con un misma inquietud, todo giran en torno a si es posible llevar un sendero espiritual o practicar magia sin tener que tomar o elegir un Sendero de Izquierda o de Derecha. Esta duda se ha ido incrementando en los últimos tiempos. Aquí trataré de ofrecer una respuesta clara al tema, y expondré mi visión actual, ya que esto ha ido cambiando con el tiempo y con la práctica.

            Como occidentales nos encanta encajar todo en términos de opuestos extremos, todo es dual, y no solo, parece que siempre será de este modo y no habría escapatoria a esto. Para los orientales esto es algo diferente, ya que tienen mucho más claro como liderar de con esto de un modo más armónico. Si ellos han podido hacerlo, quiere decir que se puede ir un paso más allá y entender estas ideas de un modo mucho más armónico, sin la necesidad de caer en lo maniqueo para explicar la espiritualidad. Entiendo que es mucho más simple dejarse llevar por los extremos, diciendo que la verdad solo se encuentra en un lugar, y que no es posible que ambas subsistan como tal. Como occidentales no nos debemos olvidar que tenemos años de doctrina religiosa, la que siempre no dice que hay un Bien y un Mal supremo, dos fuerzas que luchan constantemente por conquistar al ser humano y su alma. El recto se verá tentado por el mal todo el tiempo, y esto se ve en forma de una vida terrenal, el deseo por las cosas, el sexo, la lujuria, el poder, el orgullo, etc. elementos que para el Bien, la persona se debe de alejar y combatir con todas sus fuerzas. Mientras que para el Mal, todos estos son elementos de gozo, de placer, y cosas que se pretenden conseguir voluntariamente. Si bien esto puede parecer superficial y simplista, muchos sistemas mágico-espirituales se han construido con esta mirada, y son la piedra angular de sus doctrinas, tanto para un lado como para el otro, y en esta posmodernidad en la que vivimos no nos hemos escapado de todo esto.

            Se sabe que la idea de Senda de Mano Derecha y Senda de Mano Izquierda tienen origen en la India, de las escuelas tantricas para ser más precisos. Pero seamos claros, estamos muy lejos de la cultura y las ideas que tienen allí, sin embargo, nuestro ocultismo moderno, desde el 1800 aproximadamente, hasta la actualidad, está lleno de estos elementos: hablamos de Asanas, Pranayana, Chakras, Kundalini, Karma, en menos medida del Dharma, Yoga, Yantras, Tantra, etc. ¿Algo de todo esto nos pertenece? La verdad es que no, solo hay que mirar en los textos originales o incluso ver cómo se vive en la India para darse cuenta que estamos más que lejos de todo esto, sin embargo, aceptamos todas estas ideas como si fueran una verdad. Nadie discute que hay chakras o que se puede ascender a Kundalini con una serie de ejercicios, la vibración de ciertos mantras y una visualización adecuada. Pero esto es una adaptación muy occidental del asunto, y poco y nada tienen  que ver con los sistemas originales tantricos.

            Algo similar sucede con el concepto de Senda de Derecha e Izquierda. Hagamos un poquito de historia, fue la señora Helena Blavatsky quien tras viajar a la India y encontrarse con diversos sistemas tantricos, algunos pertenecientes a la Derecha y otros la Izquierda, transportó estas ideas al sistema mágico occidental, entendiendo, de modo equivocado, o dando su interpretación personal, a que los sistemas de Derecha eran partes del Bien, mientras que la Izquierda era el mal, y por lo tanto, aquellos que practicaban la Magia Negra. En un principio podemos decir que ella fue la precursora de esta idea en occidente, no fue un practicante del Sendero Siniestro quien la inventó, es que hasta ese entonces no existía esta idea. Luego, quien toma este mismo concepto fue Aleister Crowley, a quien también se lo acusó muchas veces de que su sistema mágico era de Izquierda, y esto es debido a sus prácticas sexuales y su escandalosa vida (drogas, sexo, promiscuidad, orgias, etc.) pero incluso él mismo comenzó a hablar de los “Hermanos Negros” aquellos que, según su sistemas, se habían perdido en el Abismo dejando el camino recto para pasar a hacer un camino de perdición.

            Durante años parece que nada sucede, hasta que aparece en escena Kenneth Grant, discípulo y secretario personal de Crowley, quien comienza a hacer un trabajo de reivindicación de la Senda Izquierda, es más, podemos decir que es el padre fundador de estas ideas que tanto llaman la atención de los practicantes modernos. Grant comienza a reivindicar la idea del Femenino y el rol que este tiene en la iniciación, algo similar que sucede en el Tantra de Izquierda de la India, de hecho, él se inspira en estos sistemas para formar su camino. También comienza a trabajar de modo experimental con otras fuerzas, algunas que pueden ser vistas como caóticas u oscuras, y le da un nuevo significado. Estudia el Qliphoth, pero lo hace de un modo único, explora los Túneles de Set, una suerte de espacios astrales que esconden fuerzas incomprendidas por el hombre pero que pueden ser integradas a la conciencia.

            Pareciera que nada interesante sucede en occidente hasta los años 60, una época de revolución social, política y religiosa, la gente se siente inconforme con lo que proponen los sistemas tradiciones, sean mágicos como religiosos, la Wicca y otras formas de espiritualidad conectadas con la naturaleza comienzan a tomar visibilidad, pero también nade la nueva era, los cultos a los extraterrestres, los viajes lisérgicos, la experimentación con hongos para tener visiones, las teorías de conspiración entre muchas otras cosas extrañas. Anton Lavey funda su sistema filosófico/religioso/mágico inspirado en el nihilismo y las ideas de Nietzsche, un filósofo alemán que se encargaría de cuestionar la religión, dios y la moral. Lavey toma esto, y muchas otras cosas, y comienza un movimiento que exalta el propio ego, Dios ya no existe, el único Dios es el propio hombre, y por lo tanto, comienza a formarse esto tan de moda como es la auto-deificación. En estos modelos ya no es necesario buscar afuera, los dioses, demonios y otros espíritus son solo representaciones simbólicas, no entes con conciencia y vida, por lo tanto, todo es más simbólico que espiritual. Casi podríamos decir que es la muerte de la espiritualidad o del teísmo. Luego nace el Templo de Set, quien se coloca en una vereda opuesta, diciendo que el mundo espiritual si es real y que el Príncipe de la Oscuridad es quien le dio conciencia a todo lo que existe en el universo, representado por el Dios Egipcio Set. Esto está basando en la gnosis personal no verificada de su fundador: el señor Michael Aquino, que en comunicación directa con Set le da una serie de mandatos para armar su templo.

            Posterior a esto nacen corrientes mágicas que se identifican con varios de estos elementos, es decir toman de Grant, Lavey, Aquino, y todo lo que encuentran en el medio, es decir que son corrientes en esencia eclécticas. Así aparece la Tradición Draconiana, el Luciferismo, el Satanismo Espiritual, diversas formas de Paganismo Oscuro, el Gnosticismo Diabólico, la Demonolatría, etc. Todas escuelas modernas que no tienen más de unos cuantos años, pero ninguna es parte de un linaje antiguo que se pierda en el tiempo, por lo que podemos afirmar que todas estas ideas y criterios son parte de la actualidad.

            Así se aceptaron una serie de principios, la Senda Izquierda es de carácter individual, mayoritariamente solitaria, crea sus propio sistema moral (Nietzsche) se trabaja mucho con el concepto femenino oscuro, pero no está restricto solo a esto, se desafía a la autoridad espiritual (Antinomismo) y se busca la auto-deificación, bien sea a nivel intelectual/filosófico (Satanismo Nihilista/Racionalista) o bien desde una aproximación mágica/espiritual (Satanismo Teístas, Sendero Draconiano, Luciferismo). Se entiende a los espíritus, demonios y dioses como o bien modelos de iniciación y arquetipos universales o bien como seres con conciencia más allá del mago al que se les debe respeto, pero que no es necesario el sometimiento ni de un lado ni del otro, sino que se busca una relación de intercambio y armonía entre las dos partes. Mientras que la Senda de Derecha busca lo opuesto, un estado de sumisión a una fuerza superior, el poder no viene desde dentro del mago sino que es prestado, de ahí que siempre se apele a lo divino para conseguir resultados, esto incluye el sometimiento de fuerzas consideradas como inferiores tales como demonios u otros espíritus. El deseo final es llegar a ser parte de un todo, una fuerza superior, el cosmos, etc.

            Ahora que tenemos una idea clara, aunque a grandes rasgos, lo que ambas sendas proponen, ¿Qué sucede si me gustan cosas de las dos? ¿O si no me convencen ninguno de los dos postulados? ¿Estamos condenados a elegir? Si estas mismas preguntas me las hubieran hecho años atrás cuando daba mis primeros pasos en estos sistemas, mi respuesta hubiera sido: “si o si debemos elegir,” “que no se puede estar bien con Dios y con el Diablo,” “que tarde o temprano una elección sería necesaria.” Si estas mismas preguntas me las hacen hoy, pues diría justo lo opuesto. La necesidad de elegir una senda puede ser parte momentánea de la transición por la que todos pasamos. Seguro, puede que haya elementos que nos convenzan durante un tiempo y luego nos demos cuenta que las cosas no son de ese único modo. Creo que es posible no elegir nada, tomar aquello que nos sirva de cada cosa y hacer nuestro propio camino. La espiritualidad no es una cosa rígida, tampoco es maniquea, a menos que así la veamos. Un error muy común es creer que quienes siguen una senda de izquierda siempre deben de trabajar con fuerzas del caos y la disolución, mucho de esto esta inspirando en un suerte de neo-gnosticismo, una reinterpretación algo vaga que han hecho algunas corrientes modernas, que afirman solo por medio de estas fuerzas podremos liberarnos y escapar al vació primordial en donde nos desintegraremos en la nada. Acá tenemos una aproximación más de senda derecha que de izquierda, no hay deificación, hay disolución. Es claro que acá hay una zona gris, ni totalmente de derecha ni totalmente de izquierda.

            Analicemos otros ejemplo de algo que se encuentra en una zona gris, la demonolatría, para este sistema los demonios no son seres del mal, sino seres divinos llenos de conocimiento, es claro que interpretan a los demonios desde una visión griega, más cercana a los daimones, que eran semi dioses. En esta aproximación existe un culto a estos daemones, se le hacen ofrendas, le hace rezos, se medita con ellos, etc. Es un culto y también hay magia y hechicería dentro. Tienen una aproximación teísta aceptan el hecho de la reencarnación como parte de un proceso natural del alma, no necesariamente aparece la idea de deificación, aunque se entiende que el mago no es un mero instrumento, sino que tiene un rol activo y protagónico. No ven un Mal o un Bien total, un demonólatra puede perfectamente trabajar hoy con un Daemon, y mañana con un Ángel o una deidad de la antigüedad.

            Para mi ejemplo final podemos hablar de la brujería tradicional y folclórica (no Wicca). Aquí todo está mucho más integrado, no solo no hay un Bien y Mal universal, sino que las diversas fuerzas son parte del universo y la naturaleza. El mundo espiritual no tiene un carácter moral, al igual que no lo tiene la bruj@, es el practicante quien decide qué hacer con su poder. Para la brujería no existe la senda de derecha o izquierda, solo existe el poder y la magia, y se puede emplear para el bien o para el mal, dejado a criterio de quien ejecute el ritual.

            Con todo esto me propongo decir que no existe una idea que sea más valida que la otra, cada cosa tiene sus pros y sus contras. Podemos tomar elementos de ambas sendas e integrarlas a nuestras prácticas personales, pero también las podemos ver como simples explicaciones que intentan dar una suerte orden a lo que se cree. Hay quienes se sienten mejor en un plano claro y definido, y otros son más eclécticos, tomando un poco de aquí y un poco de allá. Siempre que se haga desde un lugar de coherencia, y por sobre todo que te sea funcional a tu espiritualidad, creo que es perfectamente posible tomar un camino, el otro, ninguno o lo que te venga bien. Recuerda que no hay dogmas ni verdades universales, y lo que puede ser funcional para uno puede que no lo sea para el otro, cada quien debe de enfocar sus esfuerzas, tiempos y energías a su progreso personal, sin buscar ni verdades totales en otros ni tampoco querer imponer las propias, en la diversidad esta el saber.

Saludos y gracias por leer.

Daemon Barzai

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